
La vesícula se coloca dentro de una bolsa de extracción y se exterioriza a través de la incisión umbilical.
El uso de una bolsa de extracción tiene dos ventajas:
- reduce el riesgo de contaminación de la incisión umbilical por bilis o cálculos en caso de ruptura de la vesícula durante las maniobras de extracción,
- reduce el riesgo de implante parietal en casos de cáncer de vesícula no sospechado.
La incisión umbilical puede ser ampliada según necesidad.
Irrigación y lavado


En casos de derrame biliar durante el procedimiento, puede realizarse un lavado del hipocondrio derecho.
Cualquier cálculo que haya caído durante el procedimiento debe ser buscado y extraído. Estos cálculos pueden ser el origen de complicaciones tempranas o tardías (abscesos y fístulas crónicas).
Drenaje

Bajo condiciones normales en cirugía electiva, el drenaje postoperatorio no está indicado en la colecistectomía laparoscópica o abierta (Mutter, 1999).
De utilizarse, el drenaje debe ser aspirativo y retirarse tempranamente. De hecho, el drenaje prolongado luego de una colecistectomía a cielo abierto, incrementó la morbilidad cuando éste fue dejado por más de 48 horas (Hoffmann, 1985; Playforth, 1985; Monson, 1986).
Cierre

Al final del procedimiento, se evacúa el neumoperitoneo luego de controlar que los sitios de los trocares no sangren y que éstos sean retirados. El cierre de la aponeurosis está indicado cuando la incisión es > = 10 mm.
La piel se cierra según la preferencia del cirujano usando:
- clips;
- puntos separados;
- steristrips;
- pegamento quirúrgico;
- sutura intradérmica (recomendado).